New York. – El lema de este año del Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, “32 años de recuperación”, celebra las más de tres décadas de cooperación internacional bajo el Protocolo de Montreal en la lucha por la protección de esa zona de la estratosfera terrestre. Asimismo, nos recuerda que debemos mantener el impulso para garantizar un planeta saludable.

El Secretario General de la ONU advirtió este lunes que, tras un año en el que estamos registrando olas de calor sin precedentes, tormentas extremadamente virulentas y alteraciones climáticas diversas, no se puede contemplar otra opción que no sea la de actuar de inmediato.

António Guterres destacó que esta actuación puede lograrse la semana que viene cuando los líderes mundiales se reúnan en la sede de la ONU en Nueva York durante la Cumbre sobre la Acción Climática que busca “generar un aumento masivo de la ambición mundial” para enfrentarnos a la actual situación de emergencia climática.

“Al prepararnos para esa reunión crucial, debemos recordar que el Protocolo de Montreal es tanto un inspirador ejemplo de cómo la humanidad es capaz de cooperar para hacer frente a un desafío mundial como un instrumento clave con que responder a la actual crisis climática”, destacó con motivo del Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono.

Guterres recordó que el tratado ha servido durante más de tres décadas para que los países disminuyan drásticamente el uso de productos químicos que desgastan la capa de ozono, utilizados principalmente por la industria de la refrigeración.

A consecuencia de ello, paulatinamente se está recuperando la capa de ozono que nos protege contra las radiaciones ultravioletas perjudiciales procedentes del sol.

Del mismo modo, afirmó que el Protocolo puede ser efectivo en la reducción de los hidrofluorocarbonos, unos potentes gases que todavía se usan en los sistemas de refrigeración, mediante su Enmienda de Kigali, cuya plena implementación puede reducir el calentamiento global a fines de este siglo hasta 0,4 grados centígrados.

“Ahora que la industria se ocupa de rediseñar los aparatos electrodomésticos para sustituir los hidrofluorocarburos, también es fundamental aumentar la eficiencia energética de esos aparatos a fin de reducir todavía más sus efectos sobre el clima”, remarcó.

A la vez que felicitó a las ochenta y una naciones que ratificaron la Enmienda, animó al resto de países a seguir la misma senda y a vigilar la amenaza que supone el uso ilegal de gases que agotan la capa de ozono.